miércoles 14 de diciembre de 2011

Última voluntad

Hochjochbahn Kapell / 13 de noviembre de 2011

Un cuadro comprado hace años, el sillón en el que nos solemos sentar o un objeto descuidado encima de un mueble, dejado ahí como por olvido, son parte de los recuerdos que dejaremos cuando la muerte nos sorprenda; porque siempre nos sorprenderá, aunque llevemos meses aguardándola. El caso de mi tío Rafa me pareció algo diferente, pues las dos veces que estuve en su casa de Barcelona tras su fallecimiento me rondó la certeza de que esas cuatro paredes no encerraron por completo su vida.
          Mi tío Rafa se definía como un catalán nacido en Andalucía, por mucho que dicha afirmación nos jodiese a algunos de los que tanto lo quisimos. Pero era mucho más que todo eso: amante apasionado del esquí, la familia y los amigos; además de solterón empedernido y una de las personas más generosas que he conocido. "A quien Dios no le da hijos, el diablo le manda sobrinos" era otra de las frases que le escuché desde pequeño. Y definitivamente fueron cinco: cinco sobrinos, quiero decir. Con estos antecedentes no era de extrañar que su última voluntad fuese la de encargar que sus sobrinos llevaran sus cenizas al Valle de Montafon, allá en Austria, su gélido paraíso.
          Y así lo hicimos, en un emotivo viaje en el que estuvimos arropados por algunos de sus mejores amigos: unos del lugar y otro par venido desde lejos, como nosotros, sus cinco sobrinos. Una experiencia inolvidable repleta de emoción y alegría, aunque pueda parecer extraño. La alegría de poder hacer de él lo que realmente había querido. Un par de días en los que lo sentimos de nuevo cercano, y tuvimos la oportunidad de conocer los lugares en los que se sintió tan libre, sensación que el esquí proporciona como ningún otro deporte de los que he conocido. Cercano y presente en las miles de anécdotas que de él se contaron y en los casi miles de brindis de schnaps con los que lo despedimos.
          Hay un lugar en el Valle de Montafon -su paraíso- al pie de La Cornisa de Rafa, como creo que la llaman sus amigos, en el que descansa desde hace un mes nuestro querido tío. Un lugar al que viajaba cada invierno desde hace más de treinta años y al que más de uno prometemos regresar. Una colina nevada, una pista (su pista) de esquí, un telesilla, una guardería donde aprenderán a esquiar niños austriacos, alemanes o suizos, una cruz, una webcam y una cafetería a pie de pista donde volver a brindar por él serán definitivamente los recuerdos que le den cobijo. En ese paraje no hacen falta ni cuadros ni sillón, pues las vistas del paisaje son hermosas y su cuerpo por fin descansará fundido con la nieve y la tierra que tanto amó. Un catalán nacido en Andalucía, por qué no, pero también un austriaco natural de Montilla. Descansa en paz, querido mío.

Hochjochbahn Kapell / Webcam

9 comentarios:

Aurora dijo...

QUE ENTRADA MÁS BONITA,sI ÉL DECIA QUE ERA UN CATALÁN NACIDO EN aNDALUCIA(creo de mentirigillas)no soportaba que nadie se metiera con su Tierra, (andalucia)y menos aún con su querida MONTILLA, acuérdate que en más de una ocasión que ibamos con él a un retaurante y no habia vino de Montilla, hacia llamar al "Metre",y le decia que ese reataurante con tanta importancia no tubiese esos sabroos caldos,y creo que de más de uno se salió por no tenerlos.La verdad sus pasiones eran la nieve y sus sobrinos.Y no te quiero decir de sus sobrinos nietos a los que adoraba y presumia de ellos. Este año de primeras comuniones(trés)lo echaremos mucho de menos, porue cuando por febrero fuí a visitarlo me preguntó y ese año era cuando hacian su 1ª comunión. Yó le contesté, no es el año que viene y entonces yá estarás bueno.Esperemos que esté en los brazos del Padre y desde allí pueda disfrutar con nosotros.Descanse en Paz mi hermano pequeño.

Aurora dijo...

Como mis comentarios sobre este tema són tan largos, te hago otro."Las Navidades" Yá siempre serán distintas, acérdate como disfrutaba con ellas, era el que más cantaba, hasta el año pasado (que yá estaba mal)cantó y disfrutá como siempre. Aquí en casa seguiremos celebrandolas, por reunirnos y porque hay gracias a Dios muchos niños, este año lo primero que haremos será rezar y brindar poe él,

Blimunda dijo...

AURORA (con tu permiso Alejandro) yo también tengo un hermano pequeño al que adoro y ver con cuanto corazón hablas de él me ha emocionado mucho, porque cuando lo haces se le siente muy vivo en tu vida.

Un beso ,Aurora, y un fuerte abrazo.

ALEJANDRO: Creo que además de en la tierra y en la nieve que amó él se ha quedado muy dentro de todos vosotros y ese es un gran logro.

Un abrazo Alejandro. Ha sido una entrada muy bonita, entrañable.

Candelario dijo...

Me has emocionado. Ya sabes lo que Rafa ha sido para mi y mi familia, aparte de un tío , un tío-político y un tío-abuelo, en mi casa mi hijo Miguel ha perdido a su "padrino". Cuando Mariles y yo decidimos que Rafa fuera el padrino de Miguel, fue precisamente por la relación que los dos hemos tenido con él.
Está donde quería y nosotros solo hicimos lo nos había encargado. Casualidades de la vida cerca de su lugar favorito hay una cruz enorme que nos ayudará a todos a llevar su perdida.
Todos tenemos siempre algo que añadir a lo dicho. Yo desde que lo conocí y tuve edad me levanto los días 25 de diciembre tomandome una copita y un polvorón. Este año lo haré por él.
Un beso

Alejandro dijo...

Si es verdad, mami, que pedía vino de su pueblo en todos los restaurantes en los que comía... y es verdad: se fue de más de uno.
Y del resto, ¿qué quieres que te diga?... comuniones, navidades, y resto de celebraciones. Seguiermos brindando por él, que no sabes cuánto de eso hemos aprendido. Los austriacos son auténticas esponjas. Al menos los de los Alpes, aunque esas cosas no salían en Heidi.

Gracias, Blimunda. Sembrado de por vida en lo más hondo de nuestros corazones. Por eso sigue brotando.

"Anís y polvorones" se llamaba una entrada que pensaba publicar el 1 de enero de 2011. Pero dejé de escribirla cuando hablé con él por teléfono después de las uvas y lo vi tan mal. Este año la acabaré. No concibo una Navidad sin él.

Alonso dijo...

Alejandro, es una entrada muy hermosa y emotiva a la vez que didáctica. Hay mucho que aprender en lo que cuentas.+

Un abrazo

Alejandro dijo...

Gracias Alonso. Cada día se aprenden cosas nuevas, y en el viaje a Austria fueron muchas. Es relativamente sencillo despedir a alguien en un cementerio. Hacer que se cumpla una voluntad como la suya requiere de sacrificios y esfuerzos, especialmente de los que se quedan en tierra y hacen que todo sea posible. Creo que lo sabes, mis hijos tienen tres y cinco años, y en esa situación no es sencillo faltar tres días de casa.

El alegre "opinador" dijo...

Alucinante historia, Alejandro. Poética y emocionante... Una suerte poder cumplir su última voluntad.
Un abrazo.

Alejandro dijo...

Muchas gracias, Alegre. Como hablamos hace poco, las historias más increíbles son las que tenemos más cerca.