viernes 20 de enero de 2012

Con lo fácil que era

Mi hijo Ignacio me acaba de matar hace apenas una hora. Al pasar por el pasillo frente a la puerta de su habitación me alcanzó el silbido estridente de la pistola Buzz Lightyear Space Ranger con la que jugaba. Estás muerto, papi. Muérete... fueron sus palabras. Y uno que no está para perder demasiado el tiempo hizo el paripé semiapoyado sobre el quicio de la puerta. En la alfombra, papi, me ordenó; y allí tendido me dispuse a esperar el tiro de gracia.
          Les hablaba en la última entrada sobre varias facetas de mi inherente torpeza, nada si se compara con la de los fabricantes de armas que tanto daño le hacen al mundo. Sonó lo que pensé que sería mi tiro de gracia, pero nada más lejos de la realidad. Ya te puedes ir, papi, que le he dado a este botón para que te levantes y sigas vivo. Y uno, como Lázaro, se levantó y prosiguió con sus quehaceres diarios. Así de sencillo.

6 comentarios:

Aurora dijo...

Pués mira una pistola que además se matar resucita al fallecido. "Que Guay"

Alejandro dijo...

Así de guay. Tu nieto va para inventor. Y con ideas mejores que las de Nobel. A ver quién nos niega que dentro de siglo y medio se otorguen los prestigiosos premios Nachete en muy diversas categorías, mami.

Alonso dijo...

Morío y bien morío que te dejó. Suerte que estas armas se hacen en China y que los botones a veces fallan.
Alejandro, disfruta estas batallas que ya vendrán las guerras...
Me ha encantado tu entrada.

Un saludo

Olga Bernad dijo...

Da gusto resucitar, ¿verdad?
Somos afortunados de compartir su mundo, aunque suelan complicar mucho el nuestro.

Emilio Hijo dijo...

Jajajajaja, estos instrumentos de ahora que en el reverso de todod pone: Made in china.

Alex aprovecha a morir jugando a buzz lyghtyear que morir de aburrimiento y sordura cuando tu hijo te pida la play 6 o 7 que es la que habrá en ese momento.

Bueno un saludo.

Alejandro dijo...

...que ya vendrán las guerras? Miedo me da, Alonso. Trataremos de estar preparados.

Es verdad, Olga, aunque los adultos siempren viven en su mundo complicado. Con lo fácil que resultan para ellos los misterios de la vida.

Espero que aguante hasta la seis o la siete, Emilio. Aunque el otro día se paró en el Corte Inglés ante una tele de esas enormes que tenía acoplado un mando de la Play. Estaban retrasmitiendo un partido de balonmano, pero tu primo se agarró al mando convencido que él lo manejaba. Cuando conseguí despegarlo de allí, que me costó lo suyo, le fue contando a todo aquel con quien se cruzaba que acababa de marcar cuatro goles... y a ver quien le convencía de lo contrario.