sábado, 19 de marzo de 2022

placebo

Amanece un día precioso en Sevilla. Desde la elíptica de mi gimnasio se ve el paseo del río por el que tantas veces he trotado, mi hábitat natural cualquier mañana de sábado, como la de hoy, hasta hace dos meses.

Nada de correr de momento, me dijo mi fisio la última vez que nos vimos. Elíptica, bicicleta estática, estiramientos, sentadillas, prensa y máquinas de remo, isquios o cuádriceps, puedes hacer; más un poquito de tonificación si te apetece.

Placebo, puro placebo.

viernes, 11 de marzo de 2022

resistiré

El arte ha muerto.

Desconozco si hay consenso sobre la autoría, fecha y contexto de tal afirmación, que por otra parte no es cierta pese al empeño que le ponen muchos artistas; pero si lo habría para asegurar que el cartel que ha presentado en La Maestranza el artista Danh Vö no aprobaría ni la primera evaluación de Plástica de 1º de ESO de mi colegio.

Este espacio nació gracias a mi admiración por el trapío del cartel que en su momento dibujó el pintor Manuel Salinas para la maestrante institución. Hoy, trece años después, comparezco aquí de nuevo para anunciar que ningún artista danés de origen vietnamita, pese a su evidente daltonismo, conseguirá clavarle la puntilla a este modesto cuaderno. Resistiré.


Nota: si difícil fue encajar ambos carteles en una sola instantánea, imaginénse la que les queda a los encargados de la Maestranza que han de meter el dos en uno que le han colao en toda la cartelística que les queda por hacer. Hasta la bola, que es expresión taurina. Más que el cartel.

jueves, 10 de marzo de 2022

sin alma

Florentino pudo hacer anoche el negocio de su vida. Kylian lo tenía contra las cuerdas, bordando el fútbol como pocos lo saben hacer. No dudo que sea posible triunfar a base de mercenarios, pero corres el riesgo de fracasar en cuanto se tuerce el guión.

Donnarumma hizo que echaran de menos a Sergio Rico. Manda huevos. Más que un gol, a París llegó el eco del martillo de madera de un juez. El partido estaba visto para sentencia. El verdugo, Karim Benzema, solo tenía que ejecutar.

Como en cualquier otro juicio, toca valorar los “considerandos”. Y ahora deberá ser Mbappé quien considere si le sale a cuenta seguir jugando en un equipo sin alma. Lo dicho, que Florentino pudo hacer anoche el negocio de su vida.